misión humanitaria a ucrania

LA MISIÓN

No es necesario describir la situación de crisis humanitaria tan grave que está aconteciendo en Ucrania; pero millones de personas han huido del país, y otros tantos permanecen desplazados de sus lugares de residencia esperando para salir por las fronteras y evitar los riesgos de la guerra. Las necesidades humanitarias se multiplican, y una de las necesidades prioritarias es acoger a los refugiados en los países de la UE.  

En este sentido, la plantilla de bomberos se movilizó para recoger fondos y avituallamiento para organizar misiones in situ con el objetivo de facilitar el traslado de refugiados a familias de acogida en España.  Tras ponerse en contacto con la jefatura del Operativo y el Diputado Provincial, solicitando ayuda, el CPBA aportó cuatro UPC, haciéndose cargo también del combustible en esta misión inicial de esta agrupación de bomberos provinciales constituida ad hoc.  

Tras encontrar y gestionar el avituallamiento a transportar, y en aras de aprovechar al máximo el viaje, nueve compañeros salieron con los cuatro UPC hasta Polonia cargados de material. Destino Medyka, en las proximidades de la frontera con Ucrania. 

Esta misión se ha traducido en la ayuda directa a 54 personas a salir de los centros de refugiados y poder acogerse a soluciones temporales de acogida mientras dure la guerra.  De ellas, 27 fueron trasladadas desde Medyka hasta Varsovia, y una vez allí se recogieron otras tantas que se encontraban ya en Varsovia; principalmente mujeres jóvenes y niños, viniendo hasta España, donde les esperaban las familias de acogida. 

Sólo podemos tener palabras de admiración por este equipo de compañeros que ejemplifican con este acto cuál es, y debe ser, el corazón solidario que se esconde detrás de nuestro uniforme.

¡Gracias por vuestro trabajo!

diario de bitácora

A continuación, y con permiso de su autor (Jorge Luque), adjuntamos el diario de bitácora de uno de los miembros de esta misión humanitaria. Un documento que además de servir de guía para otros que deseen seguir estos pasos solidarios, da buena muestra del corazón de bombero del que hablábamos antes…

DÍA 1

Día 8 de marzo de 2022.

Los vehículos estaban en Denia, así que salen desde allá varios compañeros y paran en Benidorm a por los integrantes que faltaban y salen dirección San Vicente para coger un vehículo más y salimos a las 11:45h.

En Elda la asociación Grupo Abril nos recibe aplaudiendo junto con la prensa, ha sido muy emocionante. Allí nos proporcionan mucho material humanitario. Es increíble lo que se han volcado con la causa, mi más sincera enhorabuena a sus integrantes.

Conseguimos empezar la ruta a las 12:45 dirección Polonia.

Paramos en una estación de servicio cerca de Castellón, tomamos un café, un bocado, cambio de conductor y seguimos la marcha. Durante el trayecto por Catalunya nos llueve muy fuerte, pero sin ningún percance.

Cerca de Girona vemos un convoy de unos 10-12 vehículos de particulares con distintivos de “Juntos por Ucrania”. Nos sorprende ver un convoy a estas alturas tan lejos de Ucrania.

Paramos en La Junquera a las 19:30h a repostar y descansar un poco. Llevamos unos 750 km desde San Vicente. Cambiamos de conductor. Resulta que a la gasolinera que hemos entrado tiene sentido Barcelona en vez de Francia así que nos tocaría pegar la vuelta 15km para atrás y recuperarlos de nuevo. Marcus encuentra un camino que parece ser que nos puede ahorrar esos 30 km y va todo muy bien hasta que… chas! Una cadena bloquea el camino :(. No pasa nada, hacemos 30 km más en un recorrido de 3000 ¿qué más da?

Unos 300 km después con un total de 1000 km y ya en terreno francés cerca de Avignon volvemos a hacer otra parada. Esta vez hemos estado debatiendo si hacemos una parada en algún sitio y dormir en las furgos un poco o si vamos del tirón a base de relevos de conductor. De momento estamos motivados y nos vemos fuertes para ir del tirón. Otro cafelito y a seguir la marcha.

DÍA 2

Día 9 de marzo de 2022.

Pasamos de un día a otro mientras conducimos por las carreteras francesas.  Paramos a las 3 de la mañana cerca de Dejoune (Francia) y nos hacemos un cafelito y comemos algo (ya os adelanto que como en todas las paradas). Pasamos tooooda Francia de noche, increíble.

Amanecemos en Alemania sobre las 6 de la mañana con 1600 km a la espalda y la chica que nos atiende en la gasolinera nos trata como si fuésemos niños enjugascados, y eso que solo le hemos pedido 2 cafés solos y 1 con leche. Bé… Nos reímos un poco de la situación mientras tiritamos porque estamos a -3°C. A todo esto, en nuestro punto de destino el señor Google nos marca que allí serán -6°C o sea que bé també.

Se nos ha fundido una bombilla de un vehículo y decidimos ponerlo el tercero en el convoy para que vaya protegido. La suerte es que de momento el trayecto tenemos que hacerlo de día. La verdad es que hemos ido conduciendo muy bien durante la noche gracias al poco tráfico.

Nos detenemos cerca de Nüremberg con el cuentakilómetros diciéndonos que llevamos 2000 kilómetros hechos. Tan sólo nos quedan 10 horitas de nada para llegar a la frontera. En este almuerzo (son las 10:00) empezamos a gestionar la descarga del material humanitario, donde hay que ir, quien es el que nos tiene que atender, etc. También gestionamos un alojamiento para esta noche, que además nos dicen que es suuuuuper difícil encontrar hueco.

Nos comunican que desde Varsovia (300 km de la frontera) hacia el este está nevando.

A las 12h entramos en Chequia. De momento no sabemos si quedarnos a dormir en un sitio que nos han conseguido a unos 100 km de la frontera con la faena que conlleva al día siguiente ubicar el lugar para descargar el material, ubicar a los refugiados, identificarlos y demás o bien si hacemos todo eso durante esta noche y vamos a dormir en algún sitio que nos proporcionen allí mismo en la frontera.

Mientras nos tomamos un cafelito un chico de constitución mas bien cuadraote nos da las gracias por la ayuda que estamos haciendo, nos dice que él es ucraniano, que vive en Alemania pero que se va a ayudar a su familia a Ucrania. Le preguntamos si va dentro o a la frontera y nos dice con cara amigable y con mucha seguridad que se va dentro. Un escalofrió recorre el cuerpo de todos los que escuchamos eso. No nos queda más que desearle buena suerte y se despide mientras vemos como su novia se lo come a besos mientras se alejan.

¡Relevo de conductor y marcha!

Por la emisora Oscar nos comunica que los planes se nos van al garete parcialmente porque los refugiados que tenemos que recoger están en Varsovia.

Decidimos que la ayuda humanitaria hace más falta en la frontera por lo que, lo que vamos a hacer es: ir a la frontera, descargar el material y cargar con refugiados que quieran ir a Varsovia. Una vez allí cogeremos a nuestros refugiados de la asociación de Torrevieja y ya haremos marcha hacia España. Todo esto es un poco caos, pero hay que entender cuál es la situación. Un poco más tarde nos garantizan que hay refugiados que necesitan ir a Varsovia así que ¡genial!

Paramos de nuevo a repostar y en Chequia ya nos hemos dado cuenta que la gente nos trata mucho mejor, son mucho más amigables con nosotros. Nos desean buena suerte y nos dan las gracias por todo. De hecho, una chica nos quería dar dinero para invitarnos a cafés, pero al final le decimos que no, que solo queremos que nos traduzca lo que nos dice el de la gasolinera y resulta que hemos pagado 3 de las 4 furgos. ¡Nos volvemos locos diciéndole que, si el surtidor era de pagar en automático antes de repostar, que sí que hemos pagado, que lo vuelva a comprobar y de repente… chas! Se abre la puerta del baño que estaba justo al lado y se oye un “voy a pagar lo que falta”… las risas han estado bien jajaja ¡chao traductora!

Vemos varios vehículos mientras circulamos con la bandera de Ucrania y con símbolos de cruz roja, etc. Se nota que nos estamos acercando a la zona conflictiva.

Durante el camino Oscar nos comunica que se ve que en la zona de la frontera las autoridades enseguida que pueden, despachan a los refugiados hacia Varsovia u otras zonas para tener hueco para los siguientes que vengan, algo totalmente comprensible. Es por ello que nosotros tenemos que ir a Varsovia, porque los tienen allí centralizados y digamos que no “entorpecen” a los posibles que puedan venir detrás. La verdad es que esto conforme va avanzando el día, nos vamos enterando de más cosas para siguientes expediciones y nos servirá para mejorar la efectividad y la operatividad.

Entrando a Polonia con ya no sé cuántos km acumulados… creo 2700 km, hay un coche del convoy que casi se nos descuelga por tal de hacer 800 kilómetros más para llevar a una mujer y sus hijos a la frontera, donde hay un autobús esperando a que se llene para ir hacia España. Por suerte no nos dividimos porque podemos gestionar su traslado por parte de unos españoles que suben el sábado.

Otra de las cosas que me estoy dando cuenta es la capacidad que tienen ciertas personas para la gestión. Es INCREIBLE, de verdad. Desde España han preparado un número de cuenta donde la gente puede hacer donaciones para que esto no acabe aquí y podamos ayudar al máximo posible de gente. Sé que está feo dar nombres, pero quiero hacer una mención especial a la asociación de bomberos de la montaña y concretamente a David Delhom por el apoyo constante ya que están adelantando dinero a los que estamos aquí por tal de facilitarnos las cosas. Muchas gracias, de verdad.

Los del grupo de logística también están haciendo una faena bestial, es que no puedo explicar las sensación que tenemos de estar arropados durante este viaje. ¡Nos han ayudado hasta a cambiar la bombilla de la furgo!

Bueno… ¡que me lío! Al entrar a la autopista vemos un convoy de bomberos de Chequia, nos hacemos una foto de recuerdo y mientras pasa otro convoy de bomberos italianos… a más de un grupete de bomberos vamos a ver creo yo…

Nos dirigimos al encuentro donde vamos a dormir hoy y mañana ya saldremos hacia la frontera. Estamos a 1 hora aproximadamente de la frontera. Vamos a ver si podemos cenar algo calentito que no sea sándwich, barrita energética o redbull.

DÍA 3

Día 10 de marzo de 2022.

La noche de antes pudimos darnos una ducha y comimos unos trozos de pizza, que para nosotros ya fue un triunfo. La verdad es que no nos esperábamos esto, una oportunidad de descansar, así que… ¡a dormir!

Amanece bien temprano, sobre las 5:30 de la mañana. Nos comentan los que nos dan alojamiento que el conflicto de Ucrania y Rusia empezó en 2014 y que a partir de ahí parece como que el país se fue preparando para una posible invasión pese a que nadie pensaba que fuese a ser posible. Nos comenta muchas cosas de la frontera mientras nos invitan a un café soluble.

Cogemos las furgos y nos dirigimos hacia Medika, muy cerca del paso fronterizo.

Los refugiados que están en Varsovia los tenemos localizados con nombres, apellidos y edades. La gente de la asociación de ucranianos de Torrevieja nos ha preparado unos documentos donde acreditan que “nombre del refugiado/a” está siendo transportado por nosotros y que no tenemos fines lucrativos.

Bueno, por fin conseguimos llegar a Radymno que está cerca de la frontera de Medyka. Nos ponemos en contacto con “Tomalo Trans” que es como si fuese el “Transportes Pepe” de aquí. Entramos en un recinto donde hay una valla que nos tienen que abrir para poder entrar. Allí tienen toritos y palets y vamos descargando el material dividiendo en aseo personal, comida y medicinas. Al final con la tontería de ir bajando cajitas nos salen unos 6 palets y volvemos a quedarnos alucinados de la cantidad enorme que llevábamos de material. Grupo Abril, muchísimas gracias de verdad.

Los trabajadores empiezan a empaquetar los palets y los enrollan con plásticos para su mejor manejo. Me asomo por el hangar y veo que hay más material humanitario, pero tampoco veo que haya mucho. Me sorprendo para mal en ese sentido porque esperaba que no diesen a basto, gente a raudales y la verdad es que tan sólo había unos chavales con una furgoneta descargándola ellos solitos (que por cierto olé por ellos). En ese hangar no hablan inglés, tan solo algo de alemán, pero luego llega un tal Igor que sí que sabe y podemos comunicarnos bien con él. Nos da las gracias, nos hacemos la foto de rigor y ¡monanem!

Muy cerca de allá paramos en el centro de refugiados que es un centro comercial reacondicionado. ¿Nada más enfilar la entrada escuchamos “iiee com aneeu?” Desde luego que los valencianos somos únicos…  era el de la televisión valenciana apunt. En el parking había coches de todos los países con banderas por fuera, carteles en todos los idiomas que puedas imaginar y puestos de comida, abrigo, bebida y diferentes enseres como juguetes, peluches, etc. rodean el lugar. Resulta que los voluntarios que quieren pueden llegar allí, montar su paraeta y ayudar como buenamente pueda. Conocemos a una pareja de Barcelona en la cual la chica es de Ucrania por lo que, cuando empezó todo esto, decidieron coger una autocaravana y hacer 2500 kilómetros hasta la frontera para cocinar carne a la brasa a los refugiados que están por allí. OLE SUS COJONES. BraBo gastrobar en Cardedeu, por si algún día vais por allí, parad, aunque sea para hacer gasto y que recuperen algo de lo que se han dejado en combustible porque se lo merecen.

Entramos unos cuantos al centro comercial para localizar a los refugiados que van a Varsovia. Os explico qué he sentido al entrar. “Entras al centro comercial de tu ciudad, como siempre está abarrotado. Esta vez, en lugar de guardajurados tienes a 2 militares en la puerta. Las tiendas a las que solías entrar ya no están, tan solo quedan escaparates vacíos y los locales sin nada que solías ver. Salvo gente tumbada. Y mantas. Y camas improvisadas. Y gente con chalecos amarillos rodeados de gente que no paran de responder con una paciencia con mención cum laude. Números hechos con spray en la parte alta de la entrada en vez del típico cartel de “peluquería” o “carcasas de móviles”. Mochilas grandes. Otra lleva un perrito que no para de ladrar. Una persona tiene un megáfono en la mano, se lo lleva a la cara y se hace un silencio en las proximidades. Dice algo en un idioma desconocido. Unas personas se agolpan delante de él. Madres con niños en las manos. Uno apenas anda. Inevitablemente pienso en mi hijo, está empezando a andar, noto como una mariposa revolotea dentro de mi barriga, como se posa en mi corazón dándome un pistonazo y termina colándose por mis ojos impidiéndome ver con nitidez. “

Vale, ¡un segundo!… estamos donde estamos, ¡hay que centrarse! pensando en que hay mucha gente agolpada delante nuestra, no tenemos hueco infinito, tenemos que organizarnos de modo que empezamos a contar y vamos llevándonos grupos de 6 personas hacia nuestros vehículos. Organizamos las maletas y comprobamos que a nadie le falte de nada. De momento solo nos miran, asienten y se sientan. Espero que se sientan seguros.

Buscamos a la chica que cocinaba y venía desde Barcelona. Lili. “Por favor, te necesitamos”.  Le explicamos qué es lo que vamos a hacer y le decimos que por favor nos lo traduzca. Nos mira, nos dice que somos los mejores y lo traduce con una sonrisa imborrable. Vuelven a asentir, preguntan alguna cosa, pero todo está bien.

Mientras tanto nos graban y nos preguntan desde un montón de cadenas de televisión y radio, ¡espero verlas todas lo antes posible!

Hacemos rumbo hacia Varsovia, pero antes paramos a mitad camino para recoger a 4 personas que nos habían contactado.

Durante el trayecto intento enseñarme algo de ucraniano con un chaval que tiene 9 años y jugamos a decir palabras. Resulta que “sueño” significa “amar” en ucraniano. Así que id con cuidado si algún día os topáis con la novia de un ucraniano y le dices algo de que tienes sueño, lo mismo no os entienden bien 🙂

Nos salimos de la autovía buscando una gasolinera, estiramos las piernas, nos tomamos un café y picamos algo.

¡Relevo y salimos! Vemos tanques y vehículos militares durante el trayecto.

Al llegar a Varsovia paramos un segundo a decirles a los que hay que recoger que venimos enseguida y unos refugiados deciden bajarse porque pueden recogerlos allí mismo, la verdad es que no parece mala idea. Hasta que llega la policía… se arriman dos zamarros de 1.90m con chaleco antibalas y le empiezan a hacer preguntas a Oscar. La verdad es que la anécdota se queda ahí. Nos dicen que eso no funciona así, que tienen que ir al centro de refugiados y ya a partir de ahí se pueden mover. Bueno, bien no pasa nada… A todo esto, llega nuestro contacto Mark ¡el bombero en Varsovia! Nos alegramos mucho de verle y le damos mil gracias por gestionarnos el haber podido dormir esta noche en casa de sus amigos. Mark tuvo hace unos días una familia de ucranianos y está participando activamente en el transporte de refugiados. Es una persona que cuando me visitó en el parque de Denia hace 7 años estuvo como 2 horas haciendo preguntas de todo tipo, le interesa mucho el cómo funcionamos, nuestro horario, los vehículos, las mangueras… es un tío muy entregado, ¡así da gusto! Eso sí, su mujer (con la que vino a hacer la visita) le echó la bronca como si fuese un niño pequeño pegado a la Tablet que no puede dejar de mirar; “¡1 pregunta más y nos vamos, Mark!”

Las furgonetas se van a dejar a los refugiados que hay que dejar en Varsovia y al volver reubicamos los que se vienen hacia España por familias y afinidades. Nos alegra mucho al ver que 2 chicas hablan español a la perfección y nos ayudan con la organización.

Les preguntamos si quieren algo para comer y nos dicen que no y nos dicen que llevan su propia comida en bolsas y que no tenemos que preocuparnos por ellos. Genial, porque era una de las cosas a la que le pegábamos muchas vueltas, el tema del avituallamiento.

Les dejamos que esperen dentro de la furgoneta unos minutos mientras engullimos una hamburguesa de un McDonald’s que hay al lado.

Hacemos relevo de conductor y hacemos marcha. Nuestra idea es ir hasta Lyon del tirón haciendo paradas cortas y conduciendo de noche ya que el tráfico es mejor. Una vez allí nos prepararan la comida y nos dejaran hacer una parada técnica de 6-7 horas así que podremos descansar tranquilamente y ya finiquitar con otros 1500 km del tirón.

Hablamos un poco con las personas y una chica nos dice que durmió 3 noches en su cuarto de aseo porque era la única parte de la casa que tenía techo y estaba más caliente allí.  Después decidió irse, atravesó un puente. Ese mismo día lo volaron.

Hacemos otra parada y continuamos la marcha. Buenas noches.

DÍA 4

Día 11 de marzo de 2022.

Entramos en este nuevo día mientras conducimos por autovías alemanas. O polacas, ya no sé muy bien…

Hemos salido de Varsovia a las 19:30h del día anterior y la idea es conducir de noche y llegar a Lyon lo antes posible para poder descansar allí bien.

Paramos en una gasolinera alemana y aparte de robarnos con el precio del diésel (2.55€) nos quieren robar para echar una meada con 0.70€ por persona.  Resulta que tienes que pagar para ir al aseo. Yo prefiero salir fuera y en la oscuridad de la noche mear donde sea. Eso sí, le explico a la chica que está atendiendo en a la gasolinera cuál es nuestra situación, que venimos de la frontera de Polonia con Ucrania, que estas mujeres son refugiadas de guerra y que tienen los recursos limitados, que si pueden entrar gratis al aseo y me sorprende diciéndome que no con el no más seco y menos empático posible. Se vuelve para seguir cambiando billetes por monedas para que puedan pagar el aseo. Oscar entra en cólera, pero la consigue canalizar sorprendentemente bien en un “¿quién es tu jefe?” Trata de hacerle ver la situación, pero no da resultado. Oscar se resigna simplemente en hacerle pasar algo de vergüenza, pero no tengo claro que la chica siéntese un ápice de lástima. Pues nada, la fama que tienen queda confirmada, “lo que diga la norma”. En esa misma gasolinera vemos a 2 españoles que nos cuentan que han hecho la misma faena que nosotros, llevar material humanitario y traer refugiados. Pero ésta gente va con un plus añadido. La ayuda la descargaron dentro de Ucrania ellos mismos porque habían matado a los que tenían que recoger el cargamento. Flípalo.

Además, para más inri, eran particulares. Les preguntamos cómo fue eso y nos comentan entre risas que ya se sabe… que si un calentón, que si no hay huevos, que si sujétame el cubata que te vas a cagar.  En fin, mi más sincera enhorabuena a ellos 2. Nos comentan que entre sus amigos se enteraron de lo que iban a hacer y que han recibido muchos bizums. Una caña de gente. ¡Seguimos!

En el coche una chica comenta que tiene unos amigos en Bucha, un pueblo cercano a Kiev y se ve que esa ciudad ha quedado totalmente destruida y han decretado la evacuación. No tienen luz, agua ni vehículos para largarse de allí. Y entonces yo me pregunto que, si decretan la evacuación, pondrán medios los militares o alguien para evacuarlos ¿no? En el centro de refugiados donde fuimos ayer estaba empezando a nevar y el termómetro marcaba -3°C. Entonces ¿cómo van a estar por ahí esas personas sin luz ni agua evacuadas buscándose la vida?

Conducimos durante toda la noche y al amanecer necesitamos hacer una paradita porque estamos cansados… son 4500km a las espaldas en 3 días y por mucho que hayamos descansado la noche anterior estamos un poco jodidos.

La dieta a base de redbulls y cafés surte efecto así que decido pagar los malditos 70 céntimos para cagar bien a gusto en una gasolinera alemana. Lo pienso ahora y ¿será la cagada más cara de mi vida? Aun me queda mucho por vivir y la vida no deja de sorprenderme. Lo averiguaremos en futuros viajes mis queridos lectores.

Las caras de cansancio entre los compañeros van saliendo y surgen los primeros borrachos de sueño que digo yo, gente que tiene tanto sueño que cuando empieza a reírse no puede parar. Pero no pasa nada, otro redbull, otro café y a seguir la marcha… durante el trayecto me dedico a jugar a traducir palabras con una señora de unos 60 años que tengo sentada detrás. Pronuncio como si estuviese loco y se ríen. A mí me vale. Hago el payaso un poco y les arranco una sonrisa. Genial.

Valentina es una chica de unos 40 años que tengo sentada al lado. Me dice que es diseñadora de joyas, tiene una hermana en Almoradí, que llevaba 3 días en Varsovia y que su marido se había alistado en el ejército. Que hasta donde ella sabía, su familia estaba bien. Sigo jugando a traducir palabras y me dice que me enseño muy rápido. Lo que ella no sabe es que ya no me acuerdo de nada 😉

Se me olvidaba decir que en una furgoneta de las nuestras han llevado consigo 3 gatos y los han soltado por allí.

Miramos el GPS y nos marcan 6 horas hasta Lyon. Si no pasa nada a las 14h estaremos allí.

Me llama David Delhom mientras vamos de camino y me dice que la gente ha donado más de 8.000€ a la cuenta que se ha habilitado para seguir con este proyecto. Estamos flipando todos. No hay palabras.

Gracias.

Otra vez gracias.

Increíble.

Paramos en un área de descanso sobre las 9 de la mañana y hacemos un picnic. El grupo empieza a tener más confianza en nosotros y se van soltando más así que genial. Hay una niña de unos 3 años que no para de buscar a Carles para jugar con él. 

Cuando vamos a salir un policía nos detiene el paso a la autovía porque están haciendo unas tareas de mantenimiento. Resulta ser el único alemán que nos trata bien. Un poco más adelante cruzamos el río Rin (Marcus apuesta por el Ródano) y llegamos a Francia. El clima está mejorando, ya no estamos a 0°C, estamos a unos 8-10°C ¡¡¡y se notaaaaa!!!

Paramos a hacer un relevo a las 2 horas y entramos al aseo gratis, todo un detallazo y además el diésel a 2,03€ en vez de 2,55€… ¡Madre mía Francia si te he echado de menos y que poco lo sabía!

El trayecto discurre por una carretera en la campiña francesa. Prados verdes, casas de piedra y un castillo con un rio alrededor nos amenizan las monótonas vistas que hemos tenido durante todo el día. A esto le sumas la temperatura de 12°C y es como si hubieras viajado al paraíso.

Nos encontramos un centro religioso que nos acoge en Taizé y nos sentimos tremendamente bien. Hablan un perfecto castellano y nos dan las gracias. ¡pero si me estás dando comida y cama gratis! ¿Cómo que gracias? En fin, no pasa nada, nos damos todas las gracias en común. El centro es increíble, tiene un comedor en el que cabemos todos y muchísima gente más. Durante la comida le pregunto a Anna que habla inglés que si había ido bien el viaje. Al parecer se cree que le he dicho que si le gusta viajar y me dice que viajar con una casa esperándote de vuelta está bien, pero viajar sin destino de vuelta es una sensación muy rara. Le pregunto por algo de su vida en Ucrania y me dice que su marido le acompañó hasta la frontera, él quiso irse del país, pero no le dejaron, de modo que uno que había en la frontera le alistó para hacer ciertas cosas que no voy a decir por aquí. La chica mientras me lo explicaba creo que estaba visualizándolo porque los ojos se le quedaron clavados en la mesa y apenas parpadeaba. Dice que tiene amigos que no se quieren ir de Ucrania, mujeres con hijos y todo.

Nos alojan en 6 habitaciones con 6 literas cada una. Podemos ducharnos, ir al aseo, dormir… puff que bueno. Dormimos de 4 a 7 de la tarde aproximadamente y cuando nos despertamos nos dicen que tenemos la cena preparada. Enserio, una pasada. Cenamos algo calentito, nos hacemos una foto de recuerdo todos mientras llueve ligeramente por fuera. Cargamos las maletas de todos de nuevo, los carritos de los bebes, etc. No sé si he dicho que viajan 2 niños pequeños. Hay uno de 1 año y otro de 2 mesecitos.

Partimos dirección Torrevieja, pero tenemos que hacer algunas paradas a dejar algunas mujeres.

Nos hemos dado cuenta del caos que es organizar todo esto y el problema que conlleva no tener responsables para ir centralizando ciertos temas. Mucha gente me ha ido contactando preguntando sobre unos familiares o amigos que tienen por allí. Ese es el primer problema, ¿allí dónde? Ucrania tiene frontera con Polonia, Hungría, Eslovaquia, etc. El primer paso es localizar a quien te quieres traer de vuelta y asegurarse que va a estar allí unos días mientras se prepara el convoy y sale.

Otro problema que puede surgir es el volverse con plazas vacías. Hay que planificar bien a donde se va y a quien hay que recoger.

Están las personas que hay que recoger, los dóndes están, los dóndes se quedan, el cómo se va, uf… hay telita que cortar y organizar bien.

A todo esto, tampoco sé si he comentado que el sentimiento general de los refugiados es el de que la guerra acabará pronto y quieren volver lo antes posible a su casa por eso quieren estar cerca de la frontera. Es por eso que no se puede llegar, coger a quien te dé la gana y pa’ casa. De hecho, nuestro objetivo era ir a Torrevieja con 27 y de momento hay 6 que quieren ir a Madrid. Otra a Sagunto. Otros en Barcelona. Coño, ¿pero no eran todos de Torrevieja? No pasa nada, estamos llevando a gente donde tiene su familia, pero nos explota la cabeza porque la información cambia continuamente. Seguimos adelante. El GPS marca que llegamos sobre las 11 de la mañana, imagino que llegaremos más tarde, pero be. Buenas noches

PD: En este viaje ningún alemán/a ha sido dañado/a o maltratado/a durante la redacción de este diario ni durante el viaje. Cualquier relación que pueda tener la fama alemana con lo que nos ha sucedido ha sido pura coincidencia.

DÍA 5

Día 12 de marzo de 2022.

Hacemos marcha y al entrar a España empieza a llover como si no hubiese un mañana. Una chica dice que fue una vez a Sevilla y que vio nevar allí. Marcus dice “a ver si es una nube negra” jajajaj ¿Cuantas veces habrá nevado en Sevilla?

Llegamos a Barcelona-Sants donde dejamos a 6 personas. El niño que se va está muy contento y nos choca la mano encantada de la vida. Recolocamos al personal y las maletas. Hay un coche que va directo a Denia y no terminaremos con él. Ana, la chica con la que he estado hablando mucho rato durante 2500 km me pregunta si ya no la veré más.  Le digo que sí, pero que de todas maneras le voy a dar un abrazo. Sonríe. La acompaño dentro de la estación para guiarle hasta el cuarto de baño y resulta que hay que pagar 1 eurazo.

“Joder, menuda primera impresión de España se está llevando… espera que voy a ver si sale bien la cosa…” me acerco a una operaria de la estación.

-Disculpa, esta mujer viene desde Ucrania y no tiene la cartera aquí. ¿Hay algún aseo gratis?

-Claro, ese de allí -señalando- ves a la ventanilla y que te abran el paso.

Nos dirigimos a la ventanilla. Un señor con cara amigable me mira y sonríe.

-Disculpa, esta mujer viene de Ucrania y no tiene la cartera aquí, ¿puede entrar al aseo de allí? -señalo-

-Por supuesto -la cara amigable se hace aún más amigable- luego tienes que salir por aquí también.

Las voces de mi cabeza empiezan a gritar “TOMAAAAAA, minipunto para la cortesía española”

Mientras esperamos a salir, estando frente a las furgonetas se nos acerca una mujer diciendo que un chaval andando se ha chocado con su coche y le ha roto el cristal y se ha ido diciendo que no pasa nada. Isra dice que lo que ha pasado en verdad es que la mujer le ha atropellado porque se ha saltado el semáforo, que el chaval se ha caído al suelo y se ha levantado diciendo que no pasaba nada. Yo no sé qué ha pasado, pero le hemos dicho que llamase a la Policía que nosotros éramos bomberos de Alicante y que no podíamos hacer nada.

Salimos de allí y Paco se dedica a entrar en el carril bus en el sentido contrario. Se encuentra con un autobús de frente y al tirar para atrás casi se choca con el coche de Marina Alta. Vamos que se ha coronado… en ese mismo coche, Israel decide por su cuenta y riesgo que nos quiere ahorrar los peajes alargándonos el viaje una meda horita más. Menudos iluminatis los de ese coche…Le decimos que no flipe, que tire por los peajes que estamos hasta los huevos de estar encima del coche.  Un beso para Isra y Paco que se han portado como 2 bestias pardas. Isra no aparece apenas en fotos porque se ha dedicado a hacer el reportaje gráfico y Paco nos ha amenizado el viaje haciendo de punchingball con un talante sin igual. ¡seguimos la carretera!

Hacemos una parada al entrar en la comunidad valenciana y sacamos todo lo que tenemos de comida para hacer el picnic final.  Queso, sándwiches, frutos secos, fuet… todo fuera de las bolsas que estamos llegando a casa y no tiene que quedar nada, ¡venga a comer! La verdad es que la dieta que hemos llevado durante estos 5 días hace que no apetezca comer mucho. Nos informan de que llevamos más de 11.000€ gracias a las donaciones. Ya no sé qué decir, la verdad… gracias.

Nos despedimos de Josep y Carles, els pegolins del grup. Unas máquinas. Implicados al 100%, siempre de buen rollo, con una sonrisa y dispuestos a lo que sea. Agradecer al ayuntamiento de Pego la financiación de parte de este viaje, todo un detallazo. Els pegolins se separan del grupo a la altura de Sagunt para dejar a Ana y a Halina. Les deseamos lo mejor en su vida.

Los demás hacemos una parada técnica en el parque de bomberos de Benidorm a repostar los vehículos y tomar un refrigerio. Nos esperaban con los brazos abiertos y con el surtidor de diésel ya preparado ¡muchas gracias!

Nos ponemos rumbo a Torrevieja, allí nos espera una comitiva de prensa, políticos, la gente que ha participado desde España de los diferentes grupos, los familiares de algunos de los refugiados y el personal de la asociación de ucranianos de Torrevieja. La verdad es que ha sido emotivo, pero yo personalmente he dado un paso atrás y he dejado que los integrantes de la misión con carisma atiendan a los medios de comunicación y tal… aun así, reconozco que es una cosa necesaria porque la gente tiene que darse cuenta de la labor que se está haciendo y también se consigue financiación. Tras los agradecimientos y los abrazos nos dirigimos a la estación de trenes de Alicante con la última familia que tenemos que llevar. Su destino es Madrid. Nos despedimos y les deseamos lo mejor en su vida.

Miramos las furgonetas y vuelven a estar vacías. Echamos la vista atrás y uf… menudos 5 días hemos tenido, me ablando y ya no puedo dejar de tener una lagrimita asomada durante un buen rato.

Ya en el parque de San Vicente dejamos las furgonas y cada uno recoge sus cosas.

Fin del capítulo número 1.

Misión cumplida.

Otro: Un placer haber podido participar en esta expedición con estas personas. Tanto Marcus como Oscar R han estado conmigo el 99% del viaje en la misma furgona y he podido conocerlos más a fondo. Respeto y admiración son mis palabras hacia ellos. Podría liarme a dar calificativos positivos y seguramente les pondría todos los que hay por ahí, de modo que voy a decir lo negativo y es el ñoño haber podido pasar el 100% del viaje con ellos.

Gabriel y Oscar M. El tándem perfecto, a uno no le parecía importar conducir como si no hubiese un mañana de modo que el otro podía organizar y gestionar una cantidad ingente de problemas que han ido saliendo conforme pasaba el tiempo. Muchas gracias por vuestra paciencia. Espero veros pronto con una cerveza en la mano.

Sin más, me despido aquí del cuaderno de bitácora por ahora y dejo para más adelante mis reflexiones sobre lo que ha pasado en este viaje y mi opinión sobre todo este asunto. Querría haberlo escrito todo hoy, pero si tengo que elegir entre escribir con el móvil o pasar más tiempo con mi hijo el cual tengo correteando por aquí, después de 5 días sin verlo sabéis cual es la opción correcta, ¿verdad?

Un saludo mis queridos lectores. Gracias por las muestras de apoyo y un beso enorme.

Departamento de Prevención, Formación e Investigación – CPBA